Cada uno de nosotros tiene aproximadamente 72% de agua, distribuida en células, tejidos y órganos del cuerpo. Esto significa que el agua supone el 60 % del peso de una persona. Es decir, una persona que pesa 70 kilogramos tiene aproximadamente unos 35-40 litros de agua distribuidos por todo su cuerpo.
Mucho se habla sobre el consumo idóneo de agua. Gran parte de la culpa la tienen las empresas con sus campañas publicitarias, en las que nos invitan a consumirla en grandes cantidades para perder peso. Esto ha generado una subida en la venta de agua embotellada y con ello unas ganancias millonarias; pero tambien ha generado dudas y confusión con respecto de la cantidad a beber.
Esta claro que el agua es uno de los componentes fundamentales de nuestro organismo e imprescindible para la vida es el agua. Su consumo habitual es necesario para nuestra salud. La eficacia y los beneficios que se obtienen de la ingesta racional de agua no son cuestionables. El problema aparece cuando aumentamos su consumo hasta la irracionalidad.
¿Cuánta agua debemos beber?
Cada uno tiene una cantidad limite de ingesta de agua. Pero quien tiene la última palabra sobre esto es nuestro hipotálamo. El hipotalamo es una región en la base del cerebro,que regula funciones tales como: el hambre, el sueño, la actividad sexual y la sed.
Cada día eliminamos líquidos y electrolitos a través de la transpiración, la orina y la respiración. Así que nuestro organismo necesita reponer a diario el mismo volumen perdido a través de los alimentos y de la ingesta de agua.
Según unos estudios médicos el consumo medio recomendado es de 40/50 ml por kilogramo al día para un adulto y en los niños es de 20 ml. Aunque cada cuerpo es diferente y nuestro hipotalamo nos dira esa cantidad. De hecho, si realizamos una actividad física o trabajamos es sitios donde la perdida de líquidos es alta, nuestra ingesta de agua deberá ser mayor que si nuestra vida es sedentaria.
En cualquier caso si no sabemos si lo hacemos bien o mal, un gran test te lo da el color de la orina. Si esta es casi blanca, es que hay un exceso de agua y los riñones están trabando demasiado. Si es demasiado oscura, no estamos bebiendo el agua necesaria y los riñones necesitan que bebas más líquido.
¿Qué nos puede pasar si bebemos demasiada agua?
Nuestros riñones están preparados para filtrar una cantidad de agua. Si les enviamos un exceso de líquido su funcionamiento se altera, y esto provoca una bajada de sodio, potasio y cloro, tres de los componentes básicos asociados a la actividad muscular. Si su presencia en el organismo disminuye, los impulsos nerviosos bajan.
El consumo elevado de agua, no sirve ni para adelgazar, ni mejora la salud del individuo. De hecho beber agua en exceso puede ocasionar problemas en el cerebro, en los riñones y en el corazón, incluso llevado al extremo, puede llegar a causar la muerte.
La potomanía es el nombre que recibe este trastorno, y que impulsa a las personas que lo padecen a beber agua de forma constante, y en grandes cantidades sin tener sed.