Estos son los peores errores que los veinteañeros deberían evitar mientras construyen su vida profesional y personal.
1. Pensar que la educación y el talento son suficientes para tener éxito El poseer una gran inteligencia, un talento natural y estudios en universidades de élite es bueno, pero no garantiza que consigas un gran trabajo, y no significa nada si no se combina con el trabajo duro. «El sudor, las molestias, el dolor, así como la diligencia, la perseverancia y una enorme cantidad de esfuerzo y energía caracterizan mi carrera en este momento. He aprendido que hay muy pocos atajos en lo que se refiere al éxito profesional. El éxito no sucede sin más. Nunca».
2. Descuidar la salud A medida que envejeces, aprenderás muy rápidamente que no puedes salir de fiesta como cuando estabas en la universidad. «Tendrás una resaca tan mala a los 28 años que la idea de salir a beber toda la noche te resultará disparatada». Cuanto más pasan los años desde que estuviste en la universidad, beber mucho, fumar y hasta una dieta poco saludable pasarán de ser algo aceptable a hábitos peligrosos.
3. No empezar a ahorrar dinero. Tu jubilación puede parecer lejana, pero te estás haciendo un flaco favor si no reconoces la importancia de empezar a ahorrar tan pronto como sea posible.
4. Equiparar la felicidad con el dinero El prestigio y un talonario repleto pueden ciertamente hacerte más feliz, pero hay mucho más ser realmente feliz. Si persigues un talonario con mucho dinero en vez de la felicidad, prepárate para lamentarlo en el futuro.
5. Desistir cuando las cosas se ponen difíciles Poner fin a una relación seria, ser despedido de un trabajo y ver cómo tu startup se hunde pueden parecen cosas devastadoras cuando te pasan por primera vez. Pero en lugar de renunciar o fijarte un objetivo más fácil de alcanzar la próxima vez, deberías considerar los fracasos como oportunidades para aprender y superarte.
6. Permitir que los demás te definan. Cuando empiezas tu carrera y no estás seguro de qué dirección quieres tomar, puede que dejes que los demás decidan por ti. «Tu éxito dependerá de cómo te ves a ti mismo, porque cómo te ves es también cómo te ven los demás».
7. Ser impaciente No necesitas estar casado, tener una casa y una carrera profesional de 10 años cuando llegues a los 30. Sé paciente y céntrate en el presente.
8. Tratar de complacer a todo el mundo. Las relaciones amistosas con tus colegas pueden ser mutuamente beneficiosas, pero nunca puedes complacer a todo el mundo. Cuando empiezas tu carrera, puede parecer natural querer llevarse bien con el jefe, los clientes y todos tus compañeros de trabajo.
9. Pensar que toda amistad puede durar para siempre «¿Tus amigos de la universidad que crees que serán tus mejores amigos toda la vida? Algunos seguirán ahí a los 40, pero la mayoría tendrá su propia vida». Cuando tus amigos no viven todos en la misma ciudad, te darás cuenta de cuáles son más importantes y con los que vale la pena hacer el esfuerzo para mantener la relación.
10. Creer que irse a otro lugar solucionará sus problemas. Viajar y vivir en algún lugar nuevo puede ser enriquecedora culturalmente, y los 20 años son el momento perfecto para hacer las dos cosas.
11. Crear burbujas alrededor de tí mismo. Es importante establecer relaciones con colegas y otras personas de tu sector, pero si se queda estancado en un solo lugar. Haz un esfuerzo por diversificar tu actividad.
12. Ver las cosas en blanco y negro. Por ejemplo, algunos sienten como si tuvieran que elegir entre una carrera profesional que les beneficia o una que beneficia a otros, sin darse cuenta de que el interés propio no tiene que significar lo contrario de hacer el bien para el mundo.
13. Buscar a tu «alma gemela» No va a encontrarse con la relación «perfecta». Tendrá que trabajar en ello. Algunas personas deciden pasar la mayor parte de sus 20 años solteros, sin ataduras con nadie. Otros buscan a la persona correcta para casarse con ella. Este último grupo puede quedar atrapado en la fantasía de encontrar a alguien en el que todo simplemente haga clic y la relación evolucione sin esfuerzo. Pero en la vida real, las relaciones más significativas a largo plazo requieren trabajo y dedicación.
14. Tratar de planificarlo todo con mucha antelación. «Es difícil saber dónde acabarás y lo que harás». Así que evita volverte loco con planes de cinco años de antelación y céntrate en los objetivos más inmediatos.
15. Pensar que seres el único que tiene problemas. Mientras buscas tu lugar en el mundo, intentando saber quién eres como persona adulta y desarrollando una carrera profesional, puede parecer que tus amigos tienen más éxito y más confianza en sí mismos. Pero independientemente de los ingresos, trabajo o situación personal, todos los veinteañeros siguen pensando las cosas sobre la marcha, y seguirán así el resto de sus vidas.