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martes, 30 de maio de 2017

luns, 1 de maio de 2017

luns, 23 de xaneiro de 2017

mércores, 4 de xaneiro de 2017

A PALABRA XUSTA

600 cartas de amor escritas entre o eminente oculista Antón Beiras e a súa muller Antía Cal -a fundadora do Colexio Rosalía na cidade de Vigo- ven a luz despois de máis de 50 anos agochadas nun baúl. A voz de Antón leva a Tita a emprender unha viaxe no tempo que a leva ata a casa familiar de Muras (Lugo) e alí comeza un diálogo entre ela e unha casa parada no tempo, a fera paisaxe invernal da Serra do Xistral, o manso pasar do río Eume e a voz do seu defunto compañeiro que lle fala dende aquelas cartas. Desa conversa nace A Palabra Xusta. Unha película para coñecer mellor á muller que viviu entregada á causa da mellor educación.


domingo, 11 de decembro de 2016

DEBERES DEL EDUCADOR CON RESPECTO A LA PROFESIÓN






CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN



1. Dedicarse al trabajo docente con plena conciencia del servicio que se presta a la sociedad.

2. Promover su desarrollo profesional con actividades de formación permanente y de innovación e investigación educativa, teniendo en cuenta que esta cuestión constituye un deber y un derecho del educador. No sólo en su actividad individual sino también en su proyección hacia los demás formando claustro o equipo.

3. Contribuir a la dignificación social de la profesión docente y asumir de forma correcta las responsabilidades y competencias propias de la profesión.

4. Defender y hacer respetar los derechos inherentes a la profesión educativa (consideración social, económica, etc.).

5. Contribuir, en la medida de las propias posibilidades a una práctica solidaria de la profesión.

6. Esforzarse por adquirir y potenciar las cualidades que configuran el carácter propio y que son necesarios para el mejor cumplimiento de los deberes profesionales: autocontrol, paciencia, interés, curiosidad intelectual, etc.

7. Mantener un dominio permanente de los principios básicos de su materia o área esforzándose por incorporar a su didáctica los avances científicos, pedagógicos y didácticos oportunos.

8. Mantener una actitud crítica y reflexiva permanente hacia la propia actuación profesional, para garantizar un constante perfeccionamiento en todas sus actividades profesionales.

domingo, 27 de novembro de 2016

xoves, 6 de outubro de 2016

venres, 31 de agosto de 2012

LA IGNORANCIA DEL MINISTRO WERT


Por si le interesa (y creo que debería interesarle a un ministro de educación y a sus asesores), Wert se puede leer artículo 15.2 del REAL DECRETO 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. 
15. 2. Quienes superen todas las materias de la etapa obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Asimismo podrán obtener dicho título aquellos que hayan finalizado el curso con evaluación negativa en una o dos materias, y excepcionalmente en tres, siempre que el equipo docente considere que la naturaleza y el peso de las mismas en el conjunto de la etapa no les ha impedido alcanzar las competencias básicas y los objetivos de la etapa.

LGE (1970)

NODO la Reforma Educatiiva. 
 Ahora mismo parece revolucionaria escuchando a Wert.

xoves, 23 de agosto de 2012

EDUCACIÓN EMOCIONAL


Como poden chegar a ser estes diminutos. Poden provocar un sorriso, pero as veces provocan algo máis.

CUALIDADES DOCENTES

Los/as buenos/as docentes son poco frecuentes y sus cualidades son sutiles, pero Doug Eikermann nos cuenta, en SlingingTheBull, 16 cualidades que parece que todos y todas tienen en común.
1. Conocen la materia
Si no lo sabes, no lo puedes enseñar. No necesitas un doctorado, pero sí unos importantes conocimientos de tu asignatura; no obstante, deberías continuar la formación en tu materia a lo largo de tu vida… [el doctorado no está de más]
2. Pacientes
No se espera que tu paciencia sea infinita hacia una falta absoluta de disciplina, indolencia, inmadurez o interrupciones y molestias en tu trabajo y en el de los/as estudiantes, pero la paciencia es algo que éstos/as están aprendiendo, es parte de la profesión docente y tú debes dar ejemplo.
3, Intelectualmente curiosos/as
Tu curiosidad intelectual, precisamente, es la que te mantiene al corriente de los cambios en tu especialidad y permanentemente actualizada/o
4. Tienen confianza en sí mismas/os
Y en sus habilidades para detectar en qué punto del proceso de aprendizaje están los/as estudiantes, para presentar el material con un orden lógico y gradual, etc.
5. Compasivos
Son capaces de trabajar con alumnado heterogéneo, con diferentes ritmos de aprendizaje, con diferentes niveles de conocimientos… independientemente de que, cada año, tú seas mayor que el anterior y tus alumnas y alumnos tengan la misma edad de siempre (como decía en alguna ocasión un profesor universitario)
6. Logro
Los y las docentes excelentes tienen claras las ideas sobre lo que esperan de los/as estudiantes, sobre las metas propias, de la institución y del alumnado, y el camino que han de seguir para conseguir sus objetivos.
7. Buenos/as planificadores/as
Tienen planes y se atienen a ellos, más allá de la rigidez del currículum y de la Programación Didáctica. Saben detectar cuándo los/as estudiantes van a necesitar más tiempo para comprender una idea o una unidad didáctica y están dispuestos a ser flexibles sin romper el plan inicial
8. Concienciados/as
Sobre lo que sucede en sus aulas, sobre lo que sucede en el pasillo, el la clase de al lado, en el claustro y en el Ministerio.
9. Tutoras/es
Y, también, mentores/as: con deseo de influir positivamente en el alumnado y motivar a los/as estudiantes (incluso, desde el principio de su carrera profesional)
10. Maduros/as
Los/as estudiantes tienen vida más allá del aula, y experimentan problemas personales y altibajos emocionales (especialmente, en la adolescencia). Los/as docentes pueden percibir esos cambios y responder adecuadamente a ellos, siendo los pilares que les alienten a crecer ante la adversidad y mantener su desarrollo académico.
11. Participativas/os
Mantienen buenas relaciones con la comunidad educativa, incluídas, por supuesto, las familias, la administración y el resto del profesorado.
12. Organizados/as
Gestionan estudiantes absolutamente diversos, con muchos tipos de personalidad, multitud de unidades didácticas, materias y cursos… La organización redunda en algo muy benefioso para los/as estudiantes: el orden en las presentaciones y exposiciones de los/as docentes.
13. Tienen visión
No consideran la Educación como algo reducido a transmitir, únicamente, información al alumnado: ofrecen material interesante, útil y múltiples visiones, en las que se incluyen las metas y las aplicaciones prácticas
14. Contextualizan
Cada tema tienen un contexto y se lo proporcionan a los alumnos y alumnas. No se aprende en el vacío: muestran los conocimientos previos necesarios y cómo se puede conducir al desarrollo de otros conocimientos, habilidades y competencias futuras.
15. Consideran la enseñanza como una “misión”
Comunican al alumnado y a la comunidad educativa, con sus actos, la satisfacción que les produce la elección que han hecho: dedicarse a la educación como su misión en la vida, como su meta de realización personal.
16. Entusiastas
Nunca pierden el entusiasmo por la labor docente; sí es posible que, temporalmente, sea vean agobiadas/os o saturados/as por problemas administrativos u otras cuestiones aisladas, pero su compromiso fundamental con la Educación y el trabajo constante pesan más… Y los/as estudiantes lo notan

luns, 21 de maio de 2012

sábado, 5 de maio de 2012

COMO FALAR COS NENOS/AS

Si los niños se hacen los sordos continuamente cuando se les pide algo no es porque sean sordos. Se trata de una tendencia a desconectar hasta que el volumen de la voz paterna llega a un punto crítico determinado en el que el niño sabe que la cosa se está poniendo seria. Para acabar con este problema se requieren dos ingredientes esenciales: los padres tienen que decir lo que piensan y pensar lo que dicen. Es decir deben elegir sus palabras con cuidado y después apoyarlas con acciones justas, consecuentes y con sentido. 
El niño aprenderá rápidamente a escuchar la primera vez que se le pida algo. Para lograr esto es preciso: Establecer un contacto visual Ya que los niños se distraen con tanta facilidad, los padres deben asegurarse de que el niño les mira cuando le están hablando. Este podría ser el factor más importante para conseguir que el niño siga las instrucciones de sus padres o simplemente para que escuche. Hay que enseñar lo que significa el contacto visual. Enseñar con el juego de las miradas: Sentarse cara a cara a. aproximadamente un metro de distancia y ver quién es el primero en desviar la mirada. Cronometre al niño, indicándole cuánto tiempo aguantó la mirada. Si el niño es muy tímido o se siente incómodo mirando directamente a los ojos de sus padres, conviene enseñarle a mirar a la boca o a toda la cara. Hay veces en las que es necesario usar el contacto físico para conseguir la atención de un niño. En este caso, es conveniente tocarle ligeramente el hombro o, si es necesario, orientarle hacia sí colocándole las manos sobre el hombro y girando al niño suavemente. Hay que usar esta técnica sólo como recurso e intentar eliminarla en seguida. En un niño más mayor un mero rozamiento de hombro podría provocar una confrontación inmediata en vez de conseguir que escuchara. Cuando el niño mira a sus padres cuando éstos están hablando, es bueno elogiarle por ello y manifestarle que se le agradece. Más adelante, se le puede elogiar por escuchar y por hacer lo que se le pide sin demora. Si siempre se habla al niño con voz severa o se levanta la voz al pedirle algo, aprenderá a desconectar hasta que la voz de sus padres alcance el volumen máximo. Si los padres se dan cuenta de que cada vez levantan más la voz deben detenerse, respirar profundamente, restablecer el contacto visual, hablar lentamente y con mucha claridad. Decir, «Pedro (con largas pausas entre palabra y palabra, contacto visual), quiero...que...recojas...tu...ropa...y... que...la...pongas...en...el...cesto...ahora». 
Poner un «punto final» al final de la frase. Evitar utilizar preguntas en lugar de afirmaciones Si se le dice al niño, «¿Qué tal si recoges la ropa?» no sería de extrañar que contestara, «¡Ahora no!». Si se le dice, «Ahora podemos fregar los platos», le da lugar a decir «No, ahora no». Cuando no hay ninguna duda sobre lo que se quiere que haga el niño hay que hacer afirmaciones definitivas que le indiquen exactamente lo que tiene que hacer, cuándo, dónde y cómo. Utilizar frases sencillas. Hable clara y sencillamente. No hable demasiado. Las instrucciones o explicaciones largas pueden hacer que el niño pierda interés o se olvide de lo que se le dijo al principio. Los niños tienen una capacidad limitada para recordar retahílas de información verbal. La comunicación corta y simple con su consecuencia lógica será comprendida y recordada infinitamente mejor que un largo discurso. En vez de extenderse sobre la responsabilidad, el significado del dinero y la inflación mundial, es mejor ofrecer al niño una elección clara: «O guardas la bicicleta ahora o no la verás durante el fin de semana». Decir al niño lo que se piensa Los padres deben explicar al niño los sentimientos que producen sus acciones o actitudes en lugar de criticarle directamente. Por ejemplo, «Me enfado mucho cuando dejas el cuarto de baño desordenado y lo tengo que limpiar yo». O, «Temía que te hubieras perdido cuando no llegaste a casa a la hora». Si se conjugan las frases en primera persona en lugar de en segunda se puede evitar la crítica, las culpabilidades, o el ataque directo sin dejar por ello de expresar emociones fuertes con eficacia.

mércores, 2 de maio de 2012

luns, 30 de abril de 2012

sábado, 28 de abril de 2012

mércores, 25 de abril de 2012

luns, 16 de abril de 2012

domingo, 15 de abril de 2012

DOCENTE

DERECHOS, QUE NO PRIVILEGIOS
Según el Diccionario de uso del español de María Moliner,privilegio es la excepción de una obligación, o posibilidad de hacer o tener algo que a los demás les está prohibido o vedado, que tiene una persona por una circunstancia propia o por concesión de un superior. Por el contrario derecho es la circunstancia de poder exigir una cosa porque es justa.
Soy funcionaria, me dedico a la docencia y trabajo en un instituto de educación secundaria, en este país. Y no, yo no tengo privilegios.
El sueldo que cobro es un derecho que me gano honradamente con mi trabajo. Está regulado por un convenio en el que participan y firman todas las partes interesadas. Es transparente, cualquier ciudadano puede saber lo que cobro. Hacienda conoce perfectamente mis ingresos, en mi declaración no cabe el fraude ni la picaresca. Mis ahorros, pocos, están en entidades bancarias completamente controladas por el estado, y no en paraísos fiscales. Me levanto todas las mañanas a las seis y media para ir a trabajar. Cuando regreso estoy cansada, porque, aunque no lo parezca, este oficio es agotador. Diariamente doy cuenta de mi trabajo primero a mis alumnos y por supuesto a sus padres, luego a mi director y si es preciso al inspector de mi zona, porque yo sí tengo jefes. Obtuve mi puesto de trabajo aprobando una oposición, que por si alguien no lo sabe, es una prueba muy dura, y no hubo “enchufismos” de ninguna clase. Si tengo que ir a trabajar en coche, el vehículo es propio y pago la gasolina, yo no tengo coche oficial ni chófer. Si he de quedarme a comer, me pago la comida, yo no cobro dietas. El café y el almuerzo corren por mi cuenta, y hasta los bolígrafos rojos que gasto para corregir los ejercicios de mis alumnos, los compro con mi dinero. Los libros de texto y de lectura que necesito para trabajar, de momento, nos los ceden, gratuitamente las editoriales, tampoco les cuestan un euro a la Administración.
No, yo no tengo privilegios. Alguien podría pensar que disfruto de un mes de vacaciones más que el resto de mortales. Pero durante el curso escolar trabajo prácticamente todos los domingos, y cuando no trabajo en domingo es porque lo he hecho en sábado. Si cuentan todos estos días, verán que suman más de 31, que son los que tiene el mes de Julio. Cuando llevo a mis alumnos de excursión o de viaje, les dedico las 24 horas, dejando a mis hijos y a mi familia.
No, yo no tengo privilegios. Y sin embargo me siento privilegiada. Sí, me siento privilegiada porque considero que mi trabajo es muy importante y valioso y realizo un servicio social. Me siento privilegiada cuando veo crecer y madurar a mis alumnos, los veo superar sus dificultades y aprender, y yo estoy ahí ayudándoles, aunque solo sea un poquito. Me siento privilegiada cuando mis alumnos me saludan por la calle, casi siempre con una sonrisa y cuando hablo con sus padres con la cordialidad propia de quienes comparten objetivos. Me siento privilegiada cuando encuentro a antiguos alumnos y me hablan de sus vidas, de sus éxitos y sus proyectos. Y sobre todo me siento privilegiada porque trabajo rodeada de extraordinarios profesionales que se dejan la piel día a día para llevar a buen puerto esta nave que la Administración se empeña en hacer zozobrar.
Sí, estos son mis privilegios, pero puedo asegurarles que no le cuestan ni un euro al contribuyente.
Con todo, no crean que quiero ponerme medallas, nada más lejos. En el fondo me siento como el siervo inútil del Evangelio, al fin y al cabo solo cumplo con mis obligaciones. Pero es importante no confundir derechos con privilegios. Los recortes en Sanidad y Educación, son recortes en derechos y no en privilegios. Que no os confundan. No veáis enemigos donde hay amigos, ni verdugos donde hay víctimas como vosotros. Confundir es un arma de poder para camuflar al verdadero culpable.
Con todo lo que está cayendo sobre los docentes, lo que más me duele no es la pérdida de poder adquisitivo, sino el menoscabo moral al que se nos está sometiendo. Solo pido a la sociedad, respeto. A los políticos, honestidad, porque muchos han olvidado el significado de esa palabra, si es que lo conocieron alguna vez. También les pido valentía, porque pisotear al débil es de cobardes. Los culpables de esta crisis son mucho más poderosos que nosotros y sí tienen privilegios, que lo paguen ellos. Por la dignidad del docente, que es lo que no nos pueden quitar.