Ernestina Vidal, una vecina de la
localidad coruñesa de Tarrío, ha denunciado que el párroco de A
Escravitude negó la comunión a su hija discapacitada en la celebración
de una misa hace unos días. La joven, de 32 años, tiene una discapacidad
reconocida del 96%.
Por toda respuesta, el párroco, Ramón Barral, le dijo que "darlle a partícula a unha persoa coma ela era como tirarla".
Ernestina se siente dolida y apunta que su hija no sólo está bautizada, sino que ha hecho la Primera Comunión y está confirmada por el obispo salesiano de Tarazana.
La madre de la joven denunció estos hechos en el Arzobispado y pidió no sólo que dejasen comulgar a su hija, sino también una disculpa pública. Desde el Arzobispado indican que están recabando datos sobre cómo ocurrieron los hechos.
Reconocen que quizá las formas no fueron las correctas, aunque mantienen que para que una persona reciba la comunión tienen que darse tres requisitos: "Estar en gracia de Dios, haber ayunado una hora antes, y lo más importante de todo, saber a quién recibimos, tener el entendimiento o razonamiento suficiente" (¿ESTO SE DA SIEMPRE?).
El párroco reconoció que le había negado la comunión amparándose en que "esa niña es una persona totalmente discapacitada, y no es objeto de comunión para mi".
Por toda respuesta, el párroco, Ramón Barral, le dijo que "darlle a partícula a unha persoa coma ela era como tirarla".
Ernestina se siente dolida y apunta que su hija no sólo está bautizada, sino que ha hecho la Primera Comunión y está confirmada por el obispo salesiano de Tarazana.
La madre de la joven denunció estos hechos en el Arzobispado y pidió no sólo que dejasen comulgar a su hija, sino también una disculpa pública. Desde el Arzobispado indican que están recabando datos sobre cómo ocurrieron los hechos.
Reconocen que quizá las formas no fueron las correctas, aunque mantienen que para que una persona reciba la comunión tienen que darse tres requisitos: "Estar en gracia de Dios, haber ayunado una hora antes, y lo más importante de todo, saber a quién recibimos, tener el entendimiento o razonamiento suficiente" (¿ESTO SE DA SIEMPRE?).
El párroco reconoció que le había negado la comunión amparándose en que "esa niña es una persona totalmente discapacitada, y no es objeto de comunión para mi".